La ansiedad, baja autoestima, depresión, conflictos familiares, así como
otros problemas de tipo afectivo-emocional, son más comunes de lo que crees.
De hecho, es posible superarlos si desarrollas procesos de pensamiento que
te permitan actuar adecuadamente frente a las circunstancias que los
generan, para evitar los efectos negativos que pueden tener sobre ti y sobre
tu cuerpo, porque tus emociones realmente afectan tu estado físico; si tu
mente no está bien, tu cuerpo tampoco.
Salud significa más que bienestar corporal, una mente clara es necesaria
para alcanzar la plenitud; en la medida en que alcances una mayor
comprensión de lo que te pasa y cómo los hechos de tu vida cotidiana
repercuten en ti, sabrás que puedes hacer para estar mejor. La orientación
que ofrece un psicólogo facilita este tipo de procesos internos para
hacerlos más eficientes. Sin embargo, eres tú quien decide cambiar la forma
como asumes tus vínculos con el mundo que habitas y las personas que
comparten tu experiencia vital.
Mi trabajo se desarrolla desde dos frentes: el Cognitivo-conductual, desde
donde se busca entender tus procesos de pensamiento, cómo afectan tu
conducta y definen tu actitud frente a la vida, y el humanista, que explora
tus emociones para que puedas entenderlas y manejarlas apropiadamente. Es
decir, te ayuda a entender que es lo que te esta pasando, por qué y qué
puedes hacer para estar mejor.
Si estás ansioso, deprimido, tienes problemas familiares, baja autoestima,
etc., puedes superar esos estados y problemas,
desarrollando un mejor manejo del pensamiento y del modo de actuar ante
determinadas circunstancias, evitando las repercusiones (somatizaciones)
sobre el cuerpo; Salud no es sólo bienestar físico - "Un cuerpo sano es el
resultado de una mente sana".