Es una alteración del estado de ánimo prolongada en el tiempo (al menos dos semanas) cuya característica esencial es la presencia de un estado de ánimo triste o la pérdida de interés o placer en casi todas las actividades que se desarrollan a lo largo del día. Generalmente se experimenta la mayor parte del día, casi cada día.
La depresión se manifiesta a través de ciertos síntomas que nos alertan de su presencia. Dichos síntomas hay que entenderlos como la consecuencia de mantener unos procesos cognitivos (pensamientos) excesivamente negativos más profundos, que subyacen a estas manifestaciones. Estos patrones de pensamiento hacen referencia a nosotros mismos, a nuestras vidas y a nuestro futuro. Es lo que se conoce como triada cognitiva.
Si nos paramos a pensarlo, cuando nos encontramos deprimidos siempre existe una visión negativa de nosotros mismos, o de nuestras vidas o de nuestro futuro, quizás de todos estos factores. Si prestamos atención a lo que pensamos cuando nos encontramos deprimidos nos daremos cuenta de que la mayoría de nuestros pensamientos giran en torno a estas tres visiones negativas. Lo que se nos pasa por alto es que nosotros mismos, nuestra vida o nuestro futuro quizás no sean tan negativos como los vemos.
De entre las manifestaciones de la depresión destaca el estado de ánimo triste, desesperanzado, desanimado o "como en un pozo" que, generalmente, es expresado directamente por la propia persona deprimida. Sin embargo, muchas veces no es tan evidente este estado de ánimo ya que puede estar oculto tras la expresión de excesivas quejas somáticas (molestias y los dolores físicos) o una alta irritabilidad (tendencia a responder a los acontecimientos con arranques de ira o insultando a los demás, o sentimiento exagerado de frustración por cosas sin importancia).
Casi siempre se da una pérdida de interés y de capacidad para el disfrute en mayor o menor medida. Es muy común darse cuenta de que se ha perdido interés por las aficiones o de haber dejado de disfrutar con actividades que antes se consideraban placenteras. Muchas veces se da una reducción significativa de los niveles de interés o de deseo sexual.
Normalmente, el apetito disminuye y muchas personas tienen que esforzarse por comer, y en algunos casos, la persona come demasiado. Es muy frecuente también la existencia de alteraciones del sueño , como el insomnio. Es característico despertarse durante la noche y tener problemas para volver a dormirse o despertarse demasiado pronto y ser incapaz de volver a dormirse. Otras personas, aunque esto sucede menos frecuentemente, se quejan de exceso de sueño en forma de episodios de sueño prolongado nocturno o de aumento del sueño diurno.
Se pueden producir cambios psicomotores, que van desde la agitación, en forma de incapacidad para permanecer sentado, paseos, frotarse las manos y pellizcar o arrugar la piel, la ropa o algún objeto, hasta el enlentecimiento caracterizado por un lenguaje, pensamiento y movimientos corporales enlentecidos, un aumento de la latencia de respuesta, un bajo volumen de la voz, menos inflexiones y cantidad o variedad de contenido, o el mutismo.
Es habitual también encontrarse faltos de energía, cansados y fatigados . Una persona deprimida puede referir una fatiga persistente sin hacer ejercicio físico o que incluso el menor trabajo parece requerir un gran esfuerzo.
El sentimiento de inutilidad o de culpa tan asociado a la depresión hace referencia desde evaluaciones negativas no realistas del propio valor hasta preocupaciones o rumiaciones de culpa referidas a pequeños errores pasados. A menudo las personas deprimidas suelen malinterpretar los acontecimientos cotidianos neutros o triviales, tomándolos como pruebas de sus defectos personales, y suelen tener un exagerado sentimiento de responsabilidad por las adversidades.
Las personas deprimidas experimentan dificultades a la hora de concentrarse, pensar o tomar decisiones . Dan la impresión de distraerse con facilidad y suelen quejarse de falta de memoria. Quienes tienen ocupaciones laborales o estudios que representan una exigencia intelectual suelen ser incapaces de funcionar adecuadamente, incluso aunque sólo tengan problemas leves de concentración.
Muchas veces cuando, el estado de desesperanza es muy grande , aparecen ideas de suicidio: "mi vida ya no tiene sentido", "necesito descansar", "ya no puedo soportar esta carga", "soy un estorbo para mi familia", "quiero morirme".
SI ESTO ES ASI PIDE AYUDA INMEDIATAMENTE . Todos los pensamientos están distorsionados, son falsos, estás viendo solo los aspectos negativos de tú vida, infravalorando tus capacidades para salir adelante y sobrevalorando los acontecimientos negativos. Los motivos para pensar de esta manera son el deseo de rendirse ante lo que es percibido como obstáculos insalvables, así como un intenso deseo de acabar con un estado emocional enormemente doloroso, que es percibido como interminable.